Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 23 septiembre 2009

 

                              

Estoy en el cuarto de baño, sentada en el suelo, mis padres duermen, mi madre en el salón y mi padre en la habitación. Para poder escuchar música me vengo aquí. Un sitio curioso para escribir, ahora que lo pienso…
Hoy es 23 de septiembre, hace un año sobre esta hora, me sentía muy mal, estaba en mi propia casa metida en la cama, llorando y fumando penas.
La niña chica que yo llevaba dentro, mi vida me la quiso arrancar, las circunstancias hacían que me la aprisionaran, y tuve que comprarme pañuelos de papel para que la niña llorara sus penas amargas.
Mañana hará un año que esa niña quiso perder la vida, no le interesaba nada, ya no quería jugar. Y Tamara quiso matarla, para irse las dos al cielo con Paco, pero, no lo consiguió cuando abrió los ojos en un hospital.
Fue un año muy duro, porque los cristales de mis ojos se empañaron y no sabían ver nada, y menos lo bonito, lo que tuviera color.  
Después de intentar suicidarme ingresé en un sitio, que me enseñó a ser mayor, ¡por cojones claro! porque con lo que había allí dentro, tenías que protegerte para resistir, y si no lo hacías tú, nadie lo iba a hacer por ti.
Así que cuando volví a mi vida normal, ya era mayor, pero no responsable, por lo menos para vivir por mi misma, solita.
Me fui a vivir a casa de mis padres, a renacer vínculos afectivos que se habían perdido con las distancias, con mis silencios, con mis confusiones.
Y sigo aquí.
Ha pasado un año ya, sigo siendo la misma, pero sé que en mi interior, han germinado sentimientos nuevos hacia esta vida, esta sociedad, este mundo en el que me encuentro, que aunque sigo sin saber qué hacer en el, ya no me siento un bicho raro.
Hoy siento paz, un nombre bonito, paz, porque estoy tranquila, sosegada, no me interrumpen pensamientos negativos, no me corroe odio por nadie, ni por mi misma. No siento que todo esté mal, ni siento que ya no me siento. Siento paz. Paz hacia mi misma.
Por la ventana del cuarto baño, cae un hilo de luz, es fino, pero largo. Como mi vida es su luz, ya no me siento ni eufórica ni postrada. Vivo en un punto medio.
El otro día me tocaba cita con el psiquiatra, y me ha vuelto a bajar la medicación. Me ve bien, yo me alegro por él. No hombre, y por mi misma, es todo un logro, estoy luchando mucho contra esos pensamientos que marcan mi enfermedad, y lo que es en realidad Tamara.
En fin que me gustaría decirles a toda esas personas que se sienten en un boquete, oscuro e infinito. Que sienten que sus vidas no valen nada, yo les digo que no todo esta perdido, que la muerte es lo único que no tiene cura. Sólo hay que aprender de los errores e intentar que el tiempo no nos coma. Y que cuando te sientas una mierda, siempre habrá un palo que te quiera abrazar.
Ahora que tengo un trabajo estable y ¡todo! me vuelvo a plantear vivir sola, pero no en mi casa, en la que tengo en el casco viejo, no, esa para la dueña, que yo me voy a una bonita y decente. Que se quede con los recuerdos malos, y no vuelvan a mi vida.
No creo en Dios, no creo en nada que no vean mis ojos, pero sé que mi abuela está ahí, mirándome, porque yo ahora la estoy mirando (la foto) y se que esos ojos me dicen: Sigue Tamara, sigue que yo estoy contenta, y estaré siempre contigo. Yo te veré curada.
Y me curaré. Porque poco a poco las heridas están sanando y ya sólo queda que las tiritas caigan, caigan y que yo no las vea.
 
 

 

Anuncios

Read Full Post »

                              
 

De nuevo me he llevado uno días sin escribir. Me he sentido y me siento aun como en una burbuja. No sé si estar bien o mal. O simplemente normal, creo que he estado normal para las circunstancias, pero estoy muy nerviosa, no puedo dormir ni apenas comer. Así desde el martes.

Necesito desahogarme y no se si hago bien que lo haga por este medio. Un medio en el que me he dado cuenta que ya no sólo es mío sino de todas las personas que me leen, y a veces se forman vínculos más arraigados con algunos amigos, incluso familiares, que además te leen y yo así, de esta forma, estando mal, escribiendo incluso barbaridades, pues no quiero preocupar a nadie.

 

Estoy trabajando en una empresa de limpieza y en una pastelería, por supuesto en el primero hago de limpiadora y en el segundo de pastelera.

El de limpiadora es para trabajar 11 días de los cuales ya he hecho 3, y el de pastelera hasta que “Dios diga”.

Debo de estar contenta por esto, y lo estoy, a veces cierro los ojos y me digo: Tia Tamara que estás currando, que fuerte, que bien. Y me entra una alegría inmensa.

Lo único malito que vuelvo a un trabajo muy parecido al que tenía antes (pescadera), en el que debo de levantarme a las 5 de la madrugada para entrar a las 6. Pero éste lo malo que tiene que trabajo lo sábados y domingos incluso, los lunes libro. Y en los días festivos sería cuando más trabajase.

No me importa, de momento, pero sé, porque además es ley de vida por mi juventud, que a veces me apetezca salir y recogerme sin tener que mirar el reloj.  Eso se acabó ya, pero bueno tengo trabajo. Tengo un sueldo, y por mala suerte o buena suerte, así soy más bien acogida en la sociedad.

 

Pero se me ha partido de nuevo el corazón, quien yo quería me ha traicionado y me ha creado un malestar, que ni yo misma comprendo cómo me puedo mantener en pie y hacer vida normal. Me ha mentido, me ha ocultado cosas y no me ha querido de verdad, o por lo menos como yo a él lo quería o lo amaba, aunque más bien por esto no lo culpo.

En esta vida te tienes que llevar muchos palos, palos sin mano que sujetan nada, pero que duelen más que ningún otro dolor. Porque te toca el corazón, que te da la vida en este mundo de colores y de boquetes.

Miedo, la palabra que más utilizo en mi vocabulario. ¿Cómo cambiarla? La palabra y el sentimiento, destruyéndola de raíz, pero ¿dónde está la raíz? Si mis problemas a veces no me los creo yo. O si. Porque me como el coco o me hacen comerme el coco tela, cuando al final no merece la pena, porque la vida sigue y pasan cosas diferentes que te desconectan de la realidad.

 

Fumo porros, muchos, pero no puedo combatirlo, así lucho contra mis miedos, me despejan las neblinas de la mente, me hacen olvidar lo malo que corroe por mi entorno o por mi interior; aunque ésto sin embargo me paraliza bastante.

Ahora estoy fumando más, pero no quiero remediarlo, aunque sea una adicta a una droga que proporciona el estado para mantenernos desconectados, paraitos contra la injusticia; a mi me arropan, los porros. Me hacen olvidarme del amor, o más bien del amor no correspondido.  

¿Qué si me desvaría? un montón, seguro, aunque ¿qué más da si es mi vida?, la que no sabe quitar de raíz las hierbas malas. Esa soy yo, pero ¿qué más da si es una vida más, un número, un objeto sexual, una cordera? esa soy yo, pero no importa, porque el día que deje de existir todo se lo habrá llevado el viento, y no ocuparé sitio. No molestaré.

¿Cuántas veces he llorado mientras tecleo este ordenador? Incontable e incomprensible, de verdad, no es fácil ver tan clara la realidad. Por eso dejo de teclear, me fumo un porrito y todo de nuevo, se me olvida ya.

 

Read Full Post »

                
            ¿Por qué encierro tanta tristeza? no me entiendo.

 

Read Full Post »

               

Esta tarde he tenido frío en la calle, no sabía si alegrarme o entristecerme a la vez. La tarde estaba algo oscura y al mirar a la gente, sentí el frío de ellos, la áspera presencia del individualismo, sentí sus problemas, y los ví pálidos, pálidos como en el invierno.
Quisiera, poder hacer que todo el mundo fuera feliz, y que los malos días no los influenciara. Que todo lo bonito que viven en verano, lo recordarán al despertar y sus prisas se desvanecieran al poner el primer pie en el suelo.
En septiembre siempre fui demasiado nostálgica, y miedosa también. Hoy siento todo esto en mí. Tampoco quisiera perderme a partir de ahora como siempre hice, como siempre he hecho, hay impulsos o costumbres que están muy arraigadas en mí, a pesar de ser malas, pero nunca he podido cambiarlas, nunca he podido dejar de mirar tras un cristal que la mayoría de veces estaba partido. Quebrado por el miedo al miedo, por el miedo a que me hagan daño las miradas, las palabras, las manos, la distancia, los silencios… con lo cual a veces interpreto mal las cosas, las circunstancias, las risas…
El 9 de agosto cumplí 27 años.
Ya me van pareciendo demasiados, aunque no soy de las que temen la vejez, pero pensar que ya han pasado los 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23…con tanta rapidez, y es que el tiempo vuela, y a veces se nos va de las manos. Los días no, los días son lentos, pero los años pasan inapercibidos aunque pasan factura, y supongo que no sólo a mi. Que aunque no tengo arrugas en la cara, sin embargo mi corazón sí que las tiene, ya ha sufrido 3 fallecimientos, la pérdida de 4 gatos y un perro, el olvido de algunas personas queridas, abandonos… Todo esto marca bastante, y estos problemas son los que han hecho que el miedo viva en mí, acorralado por mis ojos.
Hoy me levanté bien pero poco a poco he ido desvaneciéndome, los pensamientos me juegan malas pasadas, y siento una tristeza absurda. Injusta porque no ha pasado nada para que lo esté. Tal vez el no hacer nada, el no tener un trabajo la influencie, pero su vacío no, el vacío que me hace sentir ni siquiera palabras tengo para definirlo, pero es como sí nada me perteneciera, como si todo lo que hay en esta habitación no tuviera que ver conmigo, como si mi familia no fuera la mía, y ando por las calles, y me parecen raras, las personas muy lejanas, pero no dejo de sentirlas y esto me atormenta más. Porque siento demasiado para tanto vacío. Y me siento mal.
Pero al desahogarme aquí media paz me entra, y me hace recordar que todo no está perdido y que he avanzado muchísimo en estos 9 meses. Este verano no me he ocultado de nadie, he salido casi todos los días, he compartido mi casa con algunos amigos, y aunque hay días que me han dado crisis de ansiedad, no ha tenido nada que ver con las personas, sino por querer estar en todos lados, queriendo ayudar a mis padres en los que-haceres del hogar, y con los amigos para enseñarles la ciudad donde vivo, no escribo mi ciudad porque hoy no me lo ha parecido. He sentido Cádiz extraño, lo he sentido fuera de lugar.
O soy yo la que estoy fuera de lugar, pero mira todo no es tan malo. De verdad que no Tamara, nunca olvides el verano que has vivido. Y no tengas miedo en pensar que los demás también lo van a olvidar, porque no, porque las cosas buenas nunca se olvidan, ni a las personas buenas, sobre todo, sobre todo esto.
Hasta mañana.
 

Read Full Post »

En el paro.

Hacía mucho que no escribía, no me apetecía porque en realidad no tenía ganas, tampoco lo necesitaba, por muchas cosas no he escrito, también porque no he tenido tiempo ni siquiera de pensar. Pero al haberse acabado las medio-vacaciones vienen las comeduras de tarro, porque no hay forma de trabajar por más que una quiera.
Estoy harta de ir a entrevistas de más de 30 personas para irme a mi casa sin nada, sabiendo que no me van a llamar por teléfono. Es horrible sentirse una mierda, una inexperta cuando en realidad llevo trabajando desde los 18 años, pero claro también comprendo que dentro de la crisis en la que estamos, buscán a las personas con más titulación o con más experiencia. En  Cádiz de lo único que voy encontrando algo, todo son trabajos de comercial o de teleoperadora, y nunca trabajé de esto, nunca y encima no me dan la oportunidad.
Pero, ¿de qué vale quejarse si todo el país está igual? No soy la única que está desesperada, me imagino a las familias que no tienen ni para comer y vestir a sus hijos, y yo por lo único que me siento aprisionada es por mi casa, por una inestabilidad económica que me permita vivir de nuevo sola. Irme de la casa de mis padres porque choco mucho con ellos, como siempre claro, no es nuevo. ¿Por qué escribo? Para desahogarme, para sentirme importante conmigo misma, para escuchar lo que mi corazón siente y padece. Para protestar, para reivindicar mi libertad, y para mecerme como siempre en la mierda más absoluta que haya…
Y la paciencia a veces por desgracia, se convierte en impaciencia…
Pero bueno sigo teniendo esperanza, esperanza en que todo va a ir mejor y esperanza para poder rehacer mi vida, creo que me lo merezco, como todos supongo, como todos. 

 

Read Full Post »