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Posts Tagged ‘mar’

Es curioso que necesitamos valorar los momentos malos, para así valorar más los momentos buenos.
Y es curioso, que cuando estás mal, te pierdes mil veces como en el mismo lugar, cuando estás mal, todo vuelve a ser igual. Y el mar que tanto nos gusta, le lloramos dentro, y muchos te dicen sal del agua. Y luchas entonces contra los mares, como los males, y te ahogas y lloras pero las lágrimas se quedan en el mar, sin ti. Y tal vez no debiste de hacer caso.
Hay que positivar lo negativo, y sacar siempre la poesía que con ello te llevas para siempre en tu sabiduría.
Y que de tonterías en un momentos, y todo por escuchar la letra de esta canción jejejeje.

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La playa y ella.

Había una vez una chica que le encantaba la playa. No sólo
para veranearla, sino durante todo el año.
Le gustaba estar allí y que el aire le soplase en la cara. También
disfrutaba viendo como su perra corría y brincaba en la arena.
Le gustaba ir sola y escribir sus sentimientos, deleitarse
con el paisaje que la rodeaba y  ver los
vaivenes de las ramas que frecuentaban las dunas.
Era el ritual que se podía permitir en la era de una
sociedad furtiva y desmesurada.
Desde que había llegado de Madrid valoraba la playa por
encima de todas las cosas. Hasta los días de lluvia o demasiado viento ella
iba.
Le encantaba tanto mecerse con el aire.
A veces se sentaba muy cerca de la orilla y ahí era cuando
su imaginación podía llegar a un más allá.
Un día pensó que la mar era una puerta y que el fondo estaba
la llave de su vida. Y así comenzó a imaginarse todos los días que ella
pertenecía más al océano que a la tierra.
Ya que sentía que no encajaba con nadie ni con nada. Sin
embargo en la playa era la que mejores castillos e arena hacía, y la que sabía
por la brisa cuando era poniente o levante.
No sabía soñar, pero allí sentía la paz….
 
ESCRITO CUANDO INTENTABA SALIR DEL POZO EN EL QUE ME HABÍA
METIDO DURANTE EL AÑO 2008.

 

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Érase una vez esta historia que voy a relataros, en una dulce morada , pegadita al mar, adonde solo en ese lugar se podía contemplar el mas allá, adonde todos los sueños valían y adonde iban los habitantes de aquel pueblo a buscarse el pan de cada día.
Había allí una mujer que todos adoraban y en cierta forma también le tenían mucha lástima, porque la vieron crecer, la vieron feliz y ahora la ven loca, loca por la vida.
Era una persona que todos creían conocerla, aunque ninguno consiguió volver hablar con ella, nunca les volvió una palabra. Sólo miraba, miraba al horizonte y a menudo arrancaba a gritos una risa infantil.
Cuentan en el pueblo que de pequeña siempre estaba corriendo y saltando feliz, que cantaba para todos y miraba de verdad. Que se pasaba el día ayudando a su madre en los quehaceres de la casa, y cuando no, se la encontraban en una duna frente por frente del faro que iluminaba a los veleros, siempre leyendo, cuentan que llevaba consigo todo el rato un cuadernillo verde y un lápiz.
A veces si no estaba en la playa, se iba al campo, se entretenía recogiendo hojas del suelo, y hacía muñequitos de mil colores.
Se le veía muy inquieta y todos opinaban que no tardaría mucho en volar.
Y así fue como ocurrió, un día llegó a casa distinta, sus ojos reflejaban una enorme tristeza. Su madre le preguntó que le ocurría y ella rompió a llantos; y entre lágrima y lágrima le dijo que no era feliz y que necesitaba irse de allí, quería conocer el mundo, porque todo no era aquello ni mucho menos, y que ella necesitaba algo que no estaba allí, que la admiraba a ella ( su madre) por lo buena que era, por lo trabajadora, por sacar a la familia adelante, le daba gracias a su padre por haberle traido día a día la comida y la lucha que llevaban porque todo saliera bien. Ella pensaba que sus padres ya les iba siendo hora de que dejaran el trabajo, y se sentía como que molestaba, que ya tenía edad de buscarse las papas sola.
Y se fué.
 Se fue a una ciudad muy grande, y mirara a donde mirara solo se veían casas y bloques de 10 y mas pisos. Había gente por todos lados, andando deprisa a lugares inexplicables por aquella velocidad; el cielo siempre estaba un poco oscuro y nunca olía a salitre, cuando le dijeron que en ese lugar no había playa ni mar, echó un suspiro, pero siguió.
Pero nunca se acostumbro aquello, y pasó tiempo y le parecía demasiado todo, se sentía minúscula, aprisionada, y pasó algo, cogió tanto miedo que volvió a su pueblo.
Desde entonces y eso hace ya 30 años, está triste, no habla, no sonríe a nadie, y está sola en su casa, sola y su soledad la que le da algo que nadie comprende, y nadie sabe…. 
 Ella así es segura, así puede soñar de verdad y encima de la duna soñar con un lugar que nadie conoce, pero que ella ve allí, en el más allá, donde el silencio reina por todos lados y adonde solo hay belleza interior y exterior, donde no hace falta luchar ni pelear, ni robar ni mentir, ni sufrir, donde allí ella seguro que puede ser tal como es y volar como los pájaros cuando quiera sin estar amarrada a nada, pero algo le amarra a su vida, a esta. Y no puede salir de allí porque el mar, los recuerdos de niña, los árboles, el olor a fresco, el miedo, la inseguridad le dicen que esta cerca de su casita ese lugar, pero ella no sabe que sólo es un sueño muy grande y que lo que tiene delante es lo que importa, que todo no es soñar ,que también hay que vivir para poder ser feliz.
Ahí va sola, meciéndose a cada paso, riéndose para si y para nadie más y con los ojos siempre abiertos, esquivando a todos incluso a su mundo, buscando aquello que ella sólo vé.
– Quisiera ayudarla pero estoy tan insegura que como le digo que se equivoca, si yo tengo otra realidad y para mí la mía es verdadera, que la de todos es una mentira, que están ahí manipulándolo todo , y yo quiero ayudarla ,que la comprendo que yo sueño también con cosas preciosas pero tenemos  miedo, y tengo tanto miedo de su reacción, y del mundo hacía mí, porque yo no estoy loca, y ella tampoco y cuando yo le diga que me siga,….porque yo la conozco ,yo la siento, y siento que me voy con ella por momentos ,sin que ella lo sepa y me arrastro con ella, y sólo quiero estar allí, esto tampoco me importa, aquí nada vale y la hipocresía, las mentiras y la envidia, Diosss que veo? que bonito, allí sí, lo ves? sí, que silencio, que paz, maravillas, es verdad existe, miralooooo, jejejejejejejejejeje, a la mierda esto, aquello es mejor, jejejejejejej…. 
Otra vez…..

 

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